Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche, como dice él, los atardeceres, los arrabales, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor de mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



viernes, 7 de julio de 2017

RONDANDO EL CIELO EN LA TIERRA

El Cielo "Ronda" tenazmente a aquellos que lo encuentran aquí abajo, y los arrebata.

(La "Ronda", encomillada y en mayúscula, conscientemente, en sutil juego con la palabra, solo es mía; el resto, o todo, de Emily Dickinson.)


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